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El trabajo fotográfico de Thomas Kneubühler debate la relación entre la tecnología y la sociedad. En esta nueva serie titulada Office 2003, en referencia a los edificios de oficinas y también al programa informático, la mirada del artista se infiltra en lugares ultra protegidos e inaccesibles al público. El se interesa a la arquitectura de los espacios fabricados, a lo genérico propio de los espacios virtuales donde todo se organiza artificialmente, y a la manera de manipular y sentir estos espacios, ya sea por la modificación de distancias, profundidad, o altura. El artista espera la noche y estudia distintos puntos de vista de los edificios abandonados para redescubrir los secretos del lugar. Aquí cada ventana, cada detalle se convierte en una imagen en sí misma, revelando una historia enmarcada por una temática arquitectural. Estas imágenes de volúmenes con efectos de profundidad y múltiples reflejos modifican nuestra percepción habitual de la ciudad, poniéndonos al mismo tiempo a cierta distancia de ella. Uno se transforma en observador indiscreto, una vez que nuestros ojos se acostumbran a la oscuridad, nos dejamos ir hacia la contemplación.
De origen suizo, Thomas Kneubühler vive y trabaja en Montréal. Su primera estancia en Québec tuvo lugar en 1998 en el marco de una presentación de video arte suizo en la cual él era comisario. Su trabajo se presentó en numerosas exposiciones individuales y colectivas en Suiza y Alemania. Últimamente, expuso en la galería Observatoire 4, Montréal, en la Gallery 44, Toronto, en el Kunstmuseum, de Soleure en Suiza (2002) y en L’Espace VOX, Montréal (2001). Sus obras se encuentran en varias colecciones suizas.
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